Atención de Mujeres en Situación de Vulnerabilidad

ÚLTIMAS NOTICIAS


02/09/2016 ANDALUCIA: CÓRDOBA: Los taxistas de Córdoba lanzan una campaña contra la violencia de género [Leer completa]
02/09/2016 LOGROÑO: La inserción laboral en igualdad, clave contra la violencia de género [Leer completa]
02/09/2016 INTERNACIONAL: MEXICO: Lista, la cruzada contra la violencia de género [Leer completa]
01/09/2016 DISCAPACIDAD: VACÍOS EN LA LEY DE DISCAPACIDAD PROVOCAN LA PERVERSIÓN DEL SISTEMA [Leer completa]
01/09/2016 Al menos 30 mujeres han sido asesinadas en lo que va de año [Leer completa]

DOCUMENTO


OPINION: RAFAEL NUÑEZ:Violencia de género; más que percepción
La violencia de género es un problema global en aumento. Es un fenómeno complejo, sobre el que las naciones y los organismos multilaterales han puesto atención, formulando políticas que consideran necesarias, con el fin de frenar su progresivo incremento, sin que se haya avanzado lo necesario.

Legislaciones, tratados, convenios, pactos y convenciones se establecen en todo el planeta para hacer frente a una realidad que está ahí, que no es percepción, pues de acuerdo con los estudios levantados en los últimos diez años, la violencia de género preocupa a las autoridades y las sociedades a escala global. La realidad es que el fenómeno alcanza niveles preocupantes, especialmente en América Latina y El Caribe.

Por la complejidad del tema, a nivel mundial no se progresa lo suficiente para establecer un consenso sobre los indicadores y los métodos para cuantificar la violencia de género, y las medidas adoptadas para dar al traste con esta situación. A pesar de que no hay soluciones aún sobre estos indicadores que permitirán arrojar más luz, de manera que los Estados den mejores respuestas en la lucha contra la violencia de género, el fenómeno sigue en auge.

El término violencia de género está bien definido por la Declaración de las Naciones Unidas de 1993, pues es mucho más abarcador porque incluye todas las formas de violencia que ejerce el hombre sobre la mujer en su rol de género: Violencia sexual, tráfico de mujeres, explotación sexual, mutilación genital, feminicidio, discriminación y otras, sin que importe el tipo de relación interpersonal que mantengan el victimario y la víctima.

Al margen de los debates académicos en relación al tema de los indicadores para definir y cuantificar la violencia de género, no hay dudas de que el mundo está preocupado, con razón justificada, por el auge del problema. El feminicidio, que salta en las primeras páginas de los diarios mundiales, es solo el aspecto más grotesco y censurable de la violencia de género.

Si el mundo estuviera en capacidad de reflejar todo lo que pasa en cualquier espacio, incluyendo la violencia letal o no letal, en el trabajo, el hogar, las iglesias, los partidos y lugares públicos, el fenómeno alcanzaría una amplitud que no tiene parangón.

Los estudios abundan, pero la mayoría se limita al aspecto del feminicidio, que es alarmante. La intensidad de ese cirmen se refleja en el dato de que a nivel planetario hay solo 63 países con niveles bajo y muy bajo de homicidios, mientras el 47 por ciento restante alcanza niveles medio, alto y muy alto.

El Informe "Carga Global de la Violencia", de 2011, reflejó que de los 25 países con mayor número de feminicidios, más del 50 por ciento están en América, destacándose tres aspectos: Que en los países con altas tasas suele haber elevados índices de violencia en la sociedad, en sentido general, mientras hay tolerancia hacia la violencia contra las mujeres y una justicia poco eficiente.

Los países de la región con una tasa de feminicidios por encima de seis por cada 100 mil mujeres (considerada muy alta), son El Salvador, Guatemala, Honduras, Colombia, Bolivia, Bahamas. Venezuela, Belice, Brasil, Ecuador y República Dominicana aparecen en el segundo grupo de naciones cuyo índice se sitúa entre tres y seis por cada cien mil mujeres.

Provoca escalofríos el saber que unas 66 mil mujeres son asesinadas cada año en el mundo, un 17 por ciento de las cuales son víctimas de homicidios intencionales. Los países centroamericanos aparecen con mayores niveles de feminicidios. Guatemala y El Salvador, en Centroamérica, son las dos naciones con estadísticas sin precedentes.

Entre enero y agosto de 2011, en Guatemala fueron asesinadas 448 mujeres. En El Salvador, conforme al estudio de "Small Arms Survey: Feminicidio un problema global", se registran 12 homicidios por cada 100 mil mujeres. En República Dominicana, el año pasado 233 mujeres fueron asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas. En lo que va de año, 115 han sido víctimas de asesinatos a manos de hombres.

En el año 2010, en Nicaragua fueron asesinadas 80 mujeres por sus esposos, novios, ex compañeros sentimentales, familiares o allegados. En México, donde la violencia es superior que en la región de Centroamérica y El Caribe, en el 2009, fueron víctimas de asesinatos 108 mujeres, entre 21 a 40 años de edad, solo en el Distrito Federal.

Se tiene la percepción de que en otros países latinoamericanos con mayores niveles de desarrollo que los centroamericanos y caribeños, los niveles de violencia de género son preocupantes. Brasil, Chile, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Jamaica y Colombia no escapan a esas incertidumbres.

En Colombia, la sociedad y las propias autoridades judiciales y de gobierno manifiestan su inquietud con el tema.

De mi viaje reciente a Bogotá, donde participaba de la 8va. Cumbre Latinoamericana de Marketing Político, El Poder de la Estrategia, traje conmigo un ejemplar de El Tiempo, uno de los diarios colombianos más importantes.

El editorialista, en la edición del pasado viernes 3 de agosto, tituló "Los límites del arrepentimiento". Decía lo siguiente: "Ha creado franca preocupación la vergonzosa noticia de que 15 hombres, capturados en flagrancia y hoy recluidos en la cárcel Modelo de Bogotá, podrían recibir rebajas de pena sustanciales después de confesar que mataron a sus mujeres por amor y expresar su arrepentimiento".

Después de denunciar la intención de algunos fiscales de aceptar en el arrepentimiento un mea culpa que servirá para rebajarle la mitad de la pena, el editorialista de El Tiempo refiere que "los atropellos contra las mujeres, cada vez más visibles, son de una gravedad incuestionable y no deben estar sujetos a regateos judiciales". La violencia de género, no es un problema de percepción, sino de realidad.

FUENTE: http://diariolibre.com.do/opinion/2012/08/06/i346826_violencia-genero-mas-que-percepcion.html



Volver al listado de documentos
 
© Servicio De Apoyo Jurídico Para La Atención De Mujeres En Situación De Vulnerabilidad.

Fundación AEquitas  . Obra Social La Caixa  . RIEDDH RIEDDH


Aviso Legal
Contactar
Acceder a mi cuenta
WAI AA WAI HTML WAI CSS